lunes, 25 de enero de 2010

1,2,3 NIÑA OTRA VEZ

SoLo SoMoS SuEñOs

Estos días de vacaciones, en los que el cielo se ha visto triste últimamente, no e tenido opcion más que quedarme en casa viendo películas, o tejiendo bufandas, para aquellos que no sabían que tejo bufandas, no se alarmen, en verdad los días lluviosos suelen ser tan inspiradores, que te puedes creer capas de hacer cualquier cosa, y yo me creí capas de tejer bufandas y ya termine la primera… la verdad no me quedó bien, pero bueno…. ES SOLO LA PRIMERA.


Siempre he dicho que lo mas lindo que he tenido la gracia de ver desde siempre, es el cielo… pienso que el cielo, es un ser humano, tan parecido a nosotros, manifiesta cualquier cosa, cualquier sentimiento, y suele tener dos caras, una clara y una oscura. la clara es “EL DÍA”. A veces pienso que el cielo durante el día manifiesta cómo se siente, es tonto tal vez(cuestión de juicios), pero yo así lo he pensado siempre, “EL DÍA” tan claro, tan triste, tan lindo, tan limpio, tan nostálgico, tan mágico, enigmático en ocasiones como si ocultara algo, místico. Y después, al ponerse el sol, al ocaso… la esperada “ NOCHE”. Esta es tan especial para mi, porque aún cuando suele ser oscura puede ser taaan clara, tan limpia, tan mágica, tan llena de luz, las estrellas que junto con la luna decoran el firmamento y de forma poética inspiran al contemplador.
Pero estos días tanto el sol, como la luna y las estrellas se han ocultado, el cielo parece triste, y llora, la lluvia que no cesa así me lo hace pensar, el problema es, que ya extraño el día y la noche clara.


Me gusta mucho ver llover, y me gusta más ver caer las gotas de lluvia siendo acompañada, ayer por ejemplo, le pedí a mi hermana me acompañara a la ventana y viera junto con migo como las gotas de lluvia caían y hacían los charcos cada vez más grandes, profundos, anchos, y mientras mirábamos caer la lluvia vimos niños en la calle jugando entre los charcos, brincoteaban y mojaban sus pies con tanta alegría, algunos corrían por sus bicicletas y pasaban sobre los barrizales con una emoción que verdaderamente me causaban envidia, entonces volteo a ver a mi hermana, y veo el reflejo de todo eso sobre sus pupilas, vi su cara de emoción y tristeza, se reflejaba en ella las ganas de dejarme sola e irse a jugar con los niños, por que ella es una niña, y quiere hacer lo que los niños hacen, aunque ha veces lo oculte por quererse parecer a mi y tratar de actuar como lo que no es y en lo que yo me estoy convirtiendo “UN ADULTO”.
En verdad me estoy convirtiendo en uno, pensando como tal, actuando en ocasiones (no siempre) como tal, riendo de las cosas adultas que de niña no entendía y que hoy en ocasiones quisiera no entender porque es triste el cambio, porque es triste ver como tu inocencia se acaba y cuando quieres recuperarla ya es imposible, y entonces se pierde el sentido de las cosas valiosas que como adultos ya consideramos “INSIgNIFICANTES”.
Después de tener en mi mente una lluvia de pensamientos, desido convertirme en niña estos días de lluvia, fue muy arriesgado lo sé, pero dicen por ahí que “nunca hay que quedarse con las ganas” así que tomé la mano de mi hermana, fuimos por las bicicletas y… nos paseamos en los charcos como aquellos niños, la risa de mi hermana era una risa “LOCA” apuesto que ella nunca se imaginó ver a su hermana la más grande jugando en los charcos de agua, mojándose los pies como niña de 7 años, jugando guerras de lodo con los niños vecinos, y terminar con la ropa más puerca, digna de una buena batalla en donde no importaba quien ganara, sino quien terminara más sucio. Dios santo, lo carros que pasaban y alcanzaban a verme retorcían el cuello como el exorcista, creo que ellos tampoco creían lo que estaban viendo “LA FUTURA MAESTRA PROMOVIENDO LA GUERRA DE LODO Y ENCABENZANDO A UNA BOLA DE NIÑOS DE 5,6,7,8 Y 10 AÑOS” la verdad al principio me daba pena, pero después era tan divertido ver la cara de asombro de los conductores, en verdad hacia tanto que no me divertía así, hacia tanto que no sentía esa emoción, esa alegría, verdaderamente me parecieron tan triviales las enfermedades (malamente….talvez), fue algo que escribo para no olvidarlo, o talvez para recordarlo siempre, porque olvidarlo NO LO CREO.

EN FIN, todo se acabo cuando sentí el terror que sienten los niños al oir a sus padres Gritar histéricos sus nombres

- “LILIAAAAANAAAAAAA” “CRISTINAAAAAAAA”

mi hermana y yo nos volteamos a ver al mismo tiempo y pusimos esa cara que hace que frunzas el seño juntes los dientes, abras los labios y vuelvas los ojos chiquitos.. nuestra madre nos había descubierto, si hubieran escuchado todo lo que me dijo mi mamá “PERO PARESES NIÑA CHIQUITA, UNA POR GRANDOTA Y OTRA POR CHIQUITA MIRA NADA MAS “%•/$(“& /&&%• )(78 BLA BLA BLA” mucha razón en reGañarnos, pero al fin de cuentas, “MAS VALE QUE TE REGAÑEN A PEDIR PERMISO” ni mi Hermana ni yo nos enfermamos… nooo pos si tenia que ser MATA la niña, igualita que su hermana, fuerte, aguantadora, arriesgada, atrevida, calculadora y fría jaja esas dos ultimas ya están de mas, bueno, no tanto jaja.
Ahora, después de nuestra lodo aventura, no crean que eso terminó ahí, en verdad tenía ambre de esa diversión…así que nada más nos quedo…BRINCAR EN LAS CAMAS WAAAAAOOOOO!!! Por favor inténtenlo!!!!! Es des estresante, es como adictivo, ya había olvidado lo bien que se sentía brincar en las camas!! En verdad, los invito totalmente a brincar en las camas!! No se arrepentirán, que sea un secreto entre la cama y ustedes, brinquen sin mesura, brinquen y olvídense de todo cuanto puede pasar por hacerlo y solo entréguense al momento totalmente, háganle el amor a ese instante que será solo de dos “LA CAMA Y TU” y les juro que se olvidaran de todo, brincar en la cama es mágico, ¿cómo no lo intenté antes?
Pero aquí no termina, estoy desidida a volver a actuar como niña, no en todo claro, pero es tan complaciente volver a hacer aquello que tanto te gustaba y que olvidas hacer porque creses, y te vuelves grande, y tratas de actuar como tal, y tratas de olvidar y aniquilar al niño que llevas dentro, REVIVELO!!!! Es verdaderamente hermoso encontrarte con tu “YO infantil”.