Del rspirar de las piedras te hablo, de los cántaros, de los rios secos en que he nadado hasta ayarte solo y amaneciendo, como arbol de frutas secas. Te ablo desde la tierra, desde las hojas, desde el pan que abita en la corteza de ciertas semillas, de siertas ideas, de horas sin sueño, de Dias sin ambre, de noches sin lunes próximo, sin mañana distante. Te escribo desde las tardes que nuestros pasos andaron, te escribo y te dejo un beso con el sabor del aire entre eucaliptos. Escribo por no perderlo, por no dejarlo, por no dudar que aveces, sin quererlo, estes escuchando. ;D
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