miércoles, 15 de julio de 2009

LA DESPEDIDA

LA DESPEDIDA

NOTA: ESTA NOVELA ESTÁ PORLLEAR A SU FINAL.



Llego él día de la partida de Lucas, ella fue a despedirlo, el prometió escribir cada semana y ella contestar cada una de sus carta. Era triste, el día era nublado, el sol no había salido, los ojos de ambos eran bóvedas de lágrimas que ninguno de los dos quiso dejar salir para hacerse fuertes uno al otro. Ninguno decía nada, solo miraban hacia la arena húmeda, los dos sabían que si volteaban a verse la despedida sería aún más difícil. Hubo silencio, ese silencio que parce no acabar porque cada segundo transcurrido eran horas de tristeza.
Si, era la despedida, la dura despedida, la tarde en que sus corazones se separaban y los latidos de los mismos exigentes a permanecer juntos.
Pero él ya lo había decidido, se iba, la dejaba, se marchaba, y aunque guardaba la esperanza de regresar, esa visión de retornar que lo mantenía con aliento a cada paso avanzado, también era el presentimiento de no verla nunca más.

Ambos caminaron hasta llegar al punto en el que se termina el trayecto recto del muelle y comienza la dura acción de poner el primer pie en aquel barco. Así fue, colocó el primer pie y enseguida el otro, esperando en verdad que el barco zarpará pronto para no prolongar más la agonía. El se quedó de espaldas a ella, y ella de perfil hacia él viendo cómo las olas desaparecían al contacto con la arena y cómo el agua regresaba nuevamente al mar, pensando “así como el agua de las olas… el regresará”.

Hubo un momento en el que todo fue estático, ambos quedaron congelados, sus pensamientos, sus miradas y su respirar fueron largos segundos de no saber nada, donde se perdieron en el tiempo, donde no reconocían el espacio, donde por un instante se olvidaron de si mismos y de todos.
De repente, el momento es irrumpido por un suspiro mutuo, tan profundo que pudieron haber dejado salir el alma, llámesele nostalgia, que comenzaba a adentrarse en ellos para apoderarse de cualquier sentimiento y permanecer en sus corazones. Lucas cerró sus ojos, al sentir la inyección nostálgica llevo su mano derecha hacia su pecho, lo presionó fuertemente, dio media vuelta, y se puso de frente hacia ella, levantó su rostro enjuto y por primera vez dirigió su mirada hacia los ojos de jazmín. Algunos segundos tomó fuerza para no flaquear y romper en llanto, intentó dar un paso pero fue inútil, sus pies no respondían ya a sus impulsos cerebrales. Fue entonces, donde pronunció esa palabra tan significante para ella, ni siquiera pensó al decirla, tan solo sus labios exclamaron inconscientemente un… “ADIOS”. Al oir esa palabra, jazmín puso su cuerpo de frente a él, le costaba trabajo creer que un “ADIOS” habían pronunciado sus labios, giró su rostro, y por primera vez sus miradas se cruzaron. Ella lo miró, quería gritar y romper en llanto, pero sólo asintió como respuesta a la palabra, bajo la cabeza ,dio media vuelta, y dejó rodar la primer lágrima de esa tarde.
El barco zarpó, Jazmín se quedó de pié en el muelle viendo como a lo lejos el barco se hacía cada vez más pequeño hasta desaparecer, llevándose consigo las ganas de sonreír cada día, las ganas de despertar, llevándose consigo su vida, su total felicidad.

Fue así, como comenzó la tristeza de esta joven enamorada, que aun después de la partida de Lucas, seguía yendo a la playa cada tarde cada día, sentándose en la arena, viendo el horizonte esperando con fe que el regresara en cualquier instante para ver juntos el ocaso.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanta tristeza en este capitulo, cuanto duele la separación de dos corazones que se aman. Por que en toda cosa hermosa de la vida deben haber acontecimientos tristes...en fin es el curso de las cosas, que más podemos hacer
Eres mi escritora favorita Lily, muy bueno este capitulo, al igual que los anteriores, esperamos el capitulo final ;)

Anónimo dijo...

bien eres grande liliana eres grande!

Anónimo dijo...

ashhh, noooooo
para que las torturas tanto?
te quiero puerca.